Revista del Centro de Investigación Flamenco Telethusa

Cádiz, junio 2009

© CIFT

Nº2, vol 2: pp 2-7

ISSN: 1989-1628

Artículo de Revisión

Danza educativa. Creación coreográfica: cómo y por qué

Ana Macara de Oliveira1, Sebastián G. Lozano2

  1. Facultad de Motricidad Humana. Universidad Técnica de Lisboa, Portugal.

  2. Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Universidad Católica San Antonio (UCAM), Murcia, España.

Email: sglozano@pdi.ucam.edu

Recibido: 2 marzo 2009  Revisado: 12 marzo 2009  Aceptado: 23 marzo 2009  Publicado online: 1 junio 2009

Resumen  La danza es un recurso muy importante en las etapas educativos por su enorme influencia en el desarrollo de la creatividad, bien sea como actividad individual o colectiva. Las situaciones en el aula se deben orientar para que originen respuestas creativas, para ello se exponen 5 pasos a seguir: crear, relacionar, observar, bailar e imaginar. Se plantea una metodología basada en 4 fases: desarrollo de la concienciación, la exploración y el descubrimiento; interiorización y la aplicación de los instrumentos para la expresión; selección y desarrollo de las ideas para promover la comunicación; y finalmente la autoiniciativa y el refinamiento de los gestos.

Palabras Clave   Danza educativa – Creatividad – Educación – Respuesta motriz

Abstract   Dancing is a very important tool in education because it has a great influence on the development of individual or collective creativity. The situations in class must be focused on creative responses in 5 steps: create, connect, observe, dance and imagine. A methodology based on 4 phases is raised: development of awareness, exploration and discovery; internalization and application of tools for expression; selection and development of ideas to promote communication; and finally the auto-initiative and refinement of gestures.

Keywords  Dance education – Creativity – Education – Performance

Introducción

La Danza ha sido presentada por diversos autores como una de las formas de expresión artística mas inminentes al ser humano. El movimiento, siempre presente en la vida, puede por vía de una construcción sensorio-cognitiva, transformar de forma importante la relación consigo mismo, con los otros y con el mundo. Por eso su importancia en los currículos educativos y en programas para la comunidad. La Danza como educación ha nacido de las teorías filosóficas sobre la necesidad del movimiento expresivo en el desarrollo infantil. Asistimos en inicio del siglo al surgimiento de la gimnasia y los movimientos libres y naturales de Isadora Duncan y de Dalcroze y al Expresionismo de Mary Wigman. Entre muchas otras calidades, la danza es un excelente medio de responder a las necesidades lúdicas y promover las capacidades creativas del niño. La danza-educación presentada por diversos autores, tiene orígenes anglo-sajones fundamentada principalmente en los principios de Laban1 y de corrientes francófonas muy ligadas a la expresión corporal2,3,4,5,6,7.

Antecedentes

Presentamos algunos estudios que nos trasladaron al desarrollo de sesiones de danza con niños, con una perspectiva creativa, lúdica y artística. Para ello debemos empezar preguntándonos ¿cual es el significado de la danza para niños de diferentes medios socio-culturales?. En un estudio portugués8 realizado con alumnos/as de 7 y 8 años de edad, se comparó los de origen africano o gitano con los oriundos de Portugal, se apreció que la relación con la danza es completamente diferente. Para los niños los primeros, la danza era parte de su vida y representa algo que es practicado por ellos mismo, por amigos y familiares. En cambio para los niños de origen portugués la danza era practicada por profesionales de la escena (bailarines, cantores, etc.) o por personajes fantaseados y/o de diferentes etnias.

En otro estudio que comparaba niños portugueses y finlandeses9, las diferencias encontradas fueron menos evidentes, coincidiendo en ambos casos la danza más representada era el ballet. Otro dato importante es que los bailes de salón tienen una expresión significativa en Finlandia, en contra de lo que ocurre en Portugal, por lo que se puede deducir que en este entorno se ha perdido el hábito de danzar en familia y en un contexto próximo o popular.

En este sentido, han sido también estudiadas las respuestas motrices de niñas entre 6-7 años daban de forma espontánea ante diferentes tipos de música10, centrados en géneros de música menos conocidos. Las conclusiones obtenidas fueron que en la mayoría de las niñas, ante música clásica (vals), música oriental y folk manifiestan patrones motrices de danza asociados a rotaciones o giros. En cambio, ante música africana y música rock, el patrón reproducido estaban vinculados a gestos de saltos.


Estado actual del tema: propuesta

El por qué de la danza en la educación ha sido justificado por diferentes autores que indican la importancia de la danza en el desarrollo de la creatividad. La creación de danzas puede ser una actividad individual o colectiva de gran valor educativo. Existen también estudios que han mostrado el interés de diversos grupos de jóvenes por diferentes tipos de actividades relacionadas con la danza y por la creación de danzas5.

Pero la principal pregunta es ¿cómo desarrollar este proceso educativo de la danza?. Se debe partir de la premisa de que todos los estudios al respecto y tomando el desarrollo de la creatividad como principal premisa, será el proceso el enfoque principal de todo el trabajo. En este sentido no se debe olvidar que el objetivo principal será el proceso de exploración del movimiento, el cual primará siempre antes que el resultado.

En la sesión de danza hay que presentar situaciones que posibiliten diferentes tipos de acciones fundamentales, para ello se exponen 5 pasos a seguir:

  1. Crear. El proceso creativo es emergente y los niños necesitan oportunidades para responder creativamente y con flexibilidad a situaciones problema. Así se desarrolla el pensamiento divergente.

  2. Relacionar. Las relaciones en Danza son muy importantes, a nivel de materiales, colegas, como también profesores y el propio público. Tiene así también un fuerte componente sociabilizador.

  3. Observar. En la enseñanza de una forma de Arte, es indispensable considerar la apreciación y crítica como una dimensión estética. La danza proporciona la posibilidad de reflexionar, comparar y exponer opiniones, desarrollando, por la experiencia vivida, sus propios valores estéticos y culturales.

  4. Bailar. Realizar acciones, practicar formas, frases, secuencias de movimiento y danzas completas. Por norma, a los niños les gusta bailar, es importante que los profesores favorezcan estas actividades, promoviendo la autoestima y confianza.

  5. Imaginar. En Danza para niños los temas son estímulos esenciales para entrar en el mundo de la fantasía y la magia por lo que deben ser abordados para motivar la libertad de expresión y la auto-suficiencia.


Para asegurar la presencia de las diferentes acciones que consideramos esenciales en la danza educativa proponemos un método desarrollado por fases: por un lado las sesiones, estructuradas en 4 fases, y por otro los programas, estructurados también en 4 fases. Lo que se pretende es evolucionar de un trabajo divergente, de exploración, para un trabajo convergente, con un objetivo de concretización, pasando por la fantasía, la observación y la práctica de la danza.

En la primera fase se busca desarrollar la concienciación, la exploración y el descubrimiento, con objetivos de:

Estar más en contacto con su propio cuerpo.

Experimentar los elementos fundamentales de la danza: articulación del cuerpo, tiempo, espacio, energía y movimiento.

Comprender los diferentes estímulos (quinestésico, visual, auditivo, táctil, olfativo, gustativo, afectivo, y cognitivo) y la capacidad del cuerpo en responder a los estímulos.

Identificar la motivación interna para el movimiento y la danza.

Estimular la concentración, y la implicación por la exploración del movimiento.

Sentir el placer del movimiento.

En la segunda fase se destaca la interiorización y la aplicación de los instrumentos para la expresión. Los participantes son dirigidos, con objetivos de:

Estimular la toma de iniciativa, descubriendo sentimientos, ideas, y experiencias de expresión por el movimiento.

Aplicar cualidades del auto-control.

Utilizar cualidades de pensamiento divergente, descubriendo una variedad de soluciones para cada problema.

Aprender a organizar el material de movimiento, comprendiendo así los principios fundamentales de composición coreográfica.

Empezar a comprender e interiorizar los elementos de la danza, que desarrollarán las posibilidades expresivas.

En la fase tercera se promoverá la selección y el desarrollo de las ideas, como instrumento para la comunicación. Los jóvenes son dirigidos, con objetivos de:

Utilizar el pensamiento convergente.

Desarrollar calidades de percepción de los estímulos y emplear los elementos fundamentales de la danza como juicio estético para responder a los estímulos.

Desarrollar capacidades de maniobrar los elementos de la danza, comprendiendo como este proceso mejora las posibilidades expresivas.

Desarrollar la percepción y espíritu estético que permiten la evolución de la actividad creativa.

Participar en la evaluación.

Por último, en la cuarta fase se destacará la autoiniciativa y el refinamiento. En ella los participantes serán dirigidos con objetivos de:

Poder practicar su propia iniciativa y decisión en el proceso de creación.

Añadir el refinamiento a los principios fundamentales de la composición coreográfica.

Desarrollar calidades de movimiento y de ejecución.

Desarrollar calidades de composición y de juicio y evaluación artística.


Conclusiones

En el ámbito de la educación artística, la Danza puede transportar a niños y jóvenes a una eficacia motora y comunicativa, como vía de proyectos expresivos, intencionales y conscientes. Así debe ser reconocida la Danza, como una forma de Arte que necesita de una experiencia de sentido pluridimensional, dirigida con principios educativos. En síntesis, pensamos que por medio de la Danza, se puede potenciar la capacidad expresiva y comunicativa de los niños/as y satisfacer de esta forma las demandas motrices de sus cuerpos activos y pensantes.


Referencias bibliográficas

1.

Laban R (1994). Danza educativa moderna. Barcelona, Paidós Ibérica

2.

Buckroyd J (1989). The emotional needs of the young performer. Young people dancing: An international perspective. En: IVth International Conference Dance and the Child International, Vol. 1, Dance in Education, (pp. 3-39). Londres, Roehampton Institute

3.

Alter JB (1990). Voices of dance students: 1953-1988. En: Proceedings of the Annual Dance Education Forum. Los Angeles, UCLA

4.

Batalha AP (2004). Metodologia do Ensino da Dança. Lisboa, FMH Edições.

5.

Stinson SW, Blumenfield-Jones DE, Van Dyke J (1990). Voices of young women dance students: An interpretive study of meaning in dance. Dance Research Journal, 22(2), 13-22

6.

Macara A (2004). Movimento e criatividade: O ensino da Dança na Escola. Revista Portuguesa de Ciências do Desporto, 4(2), 365.

7.

Macara A (2006). A dança na vida da criança: Representações e papel educativo. Ensinarte: Revista de Artes em contexto educativo , 7/8, 51-57.

8.

Macara A, Serralheiro R (2003). Desenhando a dança: Estudo comparado sobre o significado da dança para crianças de diferentes meios sócio-culturais. Diálogos Possíveis. Revista da Faculdade Social da Bahia, 2-Edição Especial, 103-110.

9.

Macara A, Nieminen P (2003). Childrens’ representations of dancers and Dancing: Children in Portugal and in Finland express themselves about dance. Diálogos Possíveis, Revista da Faculdade Social da Bahia, 2, 97-101.

10.

Alter JB (1991). Dance-based dance theory: From borrowed models to dance-based experience. Nueva York, Peter LDang.